25 de septiembre de 2018

GUYANAS 2018, 2da etapa. Macapá-Belém do Pará, 22 y 23 de septiembre 2018


22 de septiembre, estamos en Macapá. Llevo 23 días viajando y Elito lleva 17 días, ya me comienza a pegar el cansancio y aun nos faltan dos días para llegar a Belém y otros dos para dejar la motos guardadas antes de nuestro viaje de regreso a casa. Esta de largo ha sido junto con la etapa en la que hice el Circulo Polar Artico, las mas largas de todas las etapas en mis viajes por América.

Hoy iniciaremos el viaje a Belém do Pará y llegaremos mañana mas o menos al mediodía. El puerto de Santana esta a media hora de Macapá, son 25 kilómetros desde la Fortaleza de San José, desde donde arrancamos. Salimos a las 8:35 de la mañana y a las 9:02 estábamos entrando al área de embarque en el muelle que usa la empresa Macamazon. Nos toco cambiar los recibos que nos entregaron ayer por unos nuevos el día de hoy, ese es el procedimiento. Nos entregaron unos definitivos en donde se indica cual es el camarote a ocupar. son dos copias, la blanca se entrega para retirar la llave y la azul hay que retenerla para mostrarla el día de mañana para recibir el desayuno. Los vehículos para tener acceso al muelle de embarque deben pagar una tasa de 15 reales cada uno, así que pagamos y pa´dentro.

Me fui a investigar como es el tema de la subida de las motos al barco. La verdad es que  no es complicado, pero si da un poco de recelo ya que hay que subir las motos sobre unas rampas de tablones de madera. La gente de Macamazon es muy colaboradora y nos ayudaron sosteniendo las motos por seguridad. El señor Miranda en todo momento estuvo atento a nosotros y nos dio toda la ayuda requerida. De seguro para ellos embarcar motos es de lo mas sencillo porque lo deben haber hecho muchas veces, pero para uno que es nuevo en estos menesteres, si da un poco de culillo, como dicen por mi querida y complicada Venezuela.

Entrada al muelle de Macamazon

El barco Ana Beatriz IV

Supervisando la colocación de la rampa

Moto a bordo

Se nos queda la camioneta. El señor del centro es Miranda

Nada, embarcamos las motos y junto con los marineros las aseguramos. Luego fuimos a buscar las llaves de los camarotes para llevar nuestros equipajes y ponernos cómodos para ver el zarpe. A las 9:45 anunciaron que en 15 minutos partiríamos y así fue. Como estaba previsto a las 10 estábamos zarpando.





Fotos a la salida del puerto de Santana

El Capitán dando instrucciones

Elito junto con este tripulante se amotinaron y tomaron el barco, jajajajaja

Mi camarote

Difícil tomar una menor foto por el tamaño

Así se viaja en el área de redes o hamacas
Así comenzó un viaje de relax por 26 horas en el que descubrimos muchas cosas que uno ni se imagina. Lo primero que quiero comentar es sobre la belleza del rió y la selva por la que pasa como carretera que sirve de medio de comunicación. Esta zona es un gran delta compuesto por infinidad de canales e islas por los que los barcos serpentean como culebras. Mientras el barco avanzaba podíamos observar en la aplicación  mapsme nuestra ubicación y como entrabamos y salíamos de un canal a otro y así avanzar hacia nuestro destino a una velocidad no mayor de los 20 km/h. Me imagino que el Capitán del barco debe tener un mapa o sistema de navegación, les aseguro que perderse en este laberinto de canales no ha ser nada difícil.  A ambos lados del barco una selva exuberante de muchos tonos de verdes, de vez en cuando uno que otro marrón o pardo de los troncos de los arboles o un pardo rojizo o terracota cuando pasábamos delante de algún aserradero de madera que también los hay. Parte de estas tierras son reservas extractivistas de madera que manejan las comunidades que viven aquí. Toda esta escenografía se veía salpicada cada cierto tiempo por los mas variopintos colores de las incontables casas, poblados y ciudades que existen en las margenes del río. Pero aquí los colores predominantes son el chocolate del agua, el verde de la selva y el azul del cielo salpicado de blanco de las nubes. Nos pasamos las horas observando y sobre todo disfrutando de tanta belleza. Gracias Dios por permitirnos ver y sobre todo estar aquí para vivir esto.





Comenzamos a navegar por entre los canales
De lo segundo que quiero hablar es de la presencia humana en el río. Nunca, ni remotamente, me imagine ver tanta gente y tantos poblados. Inclusive una gran y pujante ciudad llamada Breves que conforma el municipio de Breves ubicada en la isla Marajó y que posee mas de 100 mil habitantes. Aquí la economía gira alrededor de la agricultura, pesca, cría de ganado. De esta zona sale mucho camarón seco y salado, sea en cascara o pelado. Mucha madera, aunque esta actividad cada vez va disminuyendo, el acai, se pronuncia azai, palmito, arroz, soya, maíz y mucho mas. Los barcos que navegan por aquí son el medio de conexión de toda esta masa humana que habita estos preciosos lugares y el resto del país. En su ir y venir van llevando los productos de la zona y trayendo lo que aquí no se produce. En el caso de nuestro barco, nunca se paró a bajar o recoger nada, todo se hace con el barco en marcha. Nos abordaron varias veces embarcaciones mas pequeñas para subir o bajar mercadería, inclusive unos pequeños botes de pobladores que suben a vender bolsas de camarón seco.

Iglesias

Casas

Mas casas

Mas casas



Algunos de los muchos poblados que pudimos ver en las margenes de río

Camarón que se duerme aquí lo salan

Una de las tantas embarcaciones que nos abordaron

Los niños salen a saludar y a esperar que les lances regalos

Una pequeña carga de madera. Mas de 1000 m3 a ojos de buen cubero

Este también nos va a abordar para vender camarón seco
A pesar que septiembre, según las estadisticas es el mes de menos días y volumen de lluvia, la madre naturaleza nos regalo un palo de agua, es decir una copiosa lluvia, que pudimos admirar con sorpresa ya que de un sol radiante pasamos al diluvio en pocos minutos.

Se viene el agua



Ya llego
Después de eso se nos vino la tarde encima y con ella los cambios de tonalidades y colores. Todo se vuelve menos colorido pero ahora se hace mas enigmático y misterioso. Y porque no decirlo, también mas miedoso. Nuestro barco siguió su marcha inexorable a pesar de la oscuridad, el Capitán de vez en cuando encendía una poderosa lampara por breves segundos, solo para ubicar puntos de referencia y poder avanzar. El cielo que al atardecer estaba nublado después de la lluvia, se despejo y la luna como faro comenzó a iluminar nuestro camino y dejar ver la siluetas de la frondosa vegetación a cada lado del canal.

Prendieron las luces

llego el atardecer

La ciudad de Breves

La luna alumbrando el camino
Así se nos pasaron las horas hasta el momento de dormir, eso pudimos hacer no antes de las 9 de la noche hora en que apagan la música que en alto volumen nos acompaño todo el viaje. Me levante a las 5:30 de la mañana pendiente de hacer maletas y que para seguir el viaje en moto, jajajajajaja. Solo cuando tropecé con mis maletas en el camarote es que me di cuenta de donde estaba.

A desayunar y comenzar a recoger para estar listos para llegar a Belém. No fue fácil. Parte del ultimo tramo del viaje se hace en una zona abierta, fuera de los canales y con mucha influencia de los vientos que vienen del océano, estamos cerca. Cuento corto, el barco saltaba entre las olas golpeándose y meciéndose como barco de papel. Según el Capitán, estaba normal, que hay días mucho peores.

Las olas levantado la llanta de protección

Ya mismo se nos mete el agua por la borda


Las olas metieron la llanta al barco y según los tripulantes, estaba tranquilo
Llegamos a Belém a las 10:30 de la mañana al terminal hidroviário Luiz Rebelo Nieto media hora antes de lo previsto. El barco ya había atracado y muy contento me despido del Capitán y bajo y que para prender la moto, he, he, he, que vai a fazer voce? Aquí solo bajan los pasajeros, carga y vehículos van a otro muelle. Epale Elito, no bajes que aun no llegamos, jajajajajaja. Finalmente bajamos en el Muelle Líder, muelle de la empresa Macamazon en donde hacen carga y descarga de vehículos y mercancía.

Por fin, Belém do Pará




Con un grupo de los tripulantes del Ana Beatriz IV

Tómalo con calma, aquí solo bajan pasajeros


Porto Líder, lugar para desembarcar las motos
Ya en tierra en Porto Líder después de desembarcar las motos
Entre ayer y hoy solo recorrimos en las motos apenas 28 kilómetros, pero hicimos otros 540 kilómetros de navegación por el río Amazonas y sus afluentes. Bajamos del barco como a las 11:30 de la mañana por unas rampas similares a las que usamos para subir, nada de que preocuparse, los marinos nos ayudaron. Sera que se le puede llamar así? No navegan en el mar, jajajajaja,

Recorrido de los dos últimos días, solo 28 km, jajajajajaja

Ruta de navegación. No se como pero por error borre parte del trazado
Esta etapa representó para mi otros 5.638 kilómetros de recorrido y un total de 10.784 en lo que va del viaje. Este ultimo tramo ha sido uno de los mas bonitos del viaje, la experiencia de navegar por el gran río y de ver todo el mundo que existe en su torno, me dejo una gratisima sensación y me despierta muchas mas interrogantes de las que resolví navegando por él. Ademas, en esta etapa logre el objetivo de completar todas las fronteras de América Continental, que más se puede pedir.

Recorrido de la etapa

Mañana estaremos aquí para guardar las motos y el día 25 Elito y Yo viajamos a diferentes horas cada uno para su ciudad. Nos vemos en +/- 30 días, estarán pendientes.

Saludos

Luego coloco fotos de  la ciudad de Belém, ya están por iniciar el embarque en el vuelo que me lleva a Bogotá y de allí con el favor de Dios a Quito para ver a mi familia esta noche.



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