24 de enero de 2014

OTROS VIAJES EN EL 2013 (Eje Cafetero-Medellín)

A los tiempos que retomo el blog para informarles sobre los viajes realizados en el 2013 y uno que acabo de terminar comenzando el 2014. La verdad que he estado muy ocupado en el 2013, en especial  el segundo semestre, pero eso no impidió que realizara uno que otro viaje sea dentro o fuera del Ecuador.

Luego del viaje que hicimos por la Troncal Amazónica, Diego Herrera comenzó a planificar un viaje hasta Medellín para reencontrarse con los amigos que hizo durante su viaje al Dakar del 2013 y aprovechar para saludar a otro amigo que tiene en Medellín y que estuvo en Ecuador justo cuando Diego andaba por el Dakar y tuve la oportunidad de conocer y atender en su visita, se trata de Carlos Medina. El viaje lo veníamos planificado hace algún pero cada vez que se acercaba la fecha de salida se me presentaba algún viaje de trabajo al exterior lo que nos obligaba a posponer la fecha hasta que por fin a finales del julio del 2013 pudimos salir.
Fue un 25 de julio que arrancamos sin mas demora para Colombia con destino final en Medellín. Ese primer día salimos temprano, a las 5,15 de la mañana ya estábamos en dirección a la frontera norte de Ecuador, a la ciudad de Tulcán con parada intermedia en Ibarra y de con destino final Popayán. Ruta ya conocida, rápida hasta la Frontera, los tramites de internación y seguro Soat siempre quitan tiempo, nos tomo hora y media hacer la salida y entrada. De allí en adelante muchas curvas, subidas y bajadas, carreteras angostas pero en buen estado y cambios de clima. A las 5,45 de la tarde arribamos a Popayán después de recorrer 630 km. Casi 12 horas en la ruta, 9 de ellas conduciendo.




Algunas fotografías en Tulcán e Ipiales
A las 8 de la mañana del 26 de julio salimos de Popayán con ruta a la ciudad de Cartago para encontrarnos con Carlos Medina y de allí hacer un recorrido por el eje cafetero. De Popayán nos dirigimos hacia Cali y de allí por el Valle del Cauca hasta Cartago, viaje muy rápido, ahora si se rinde, muy buenas vías, gran parte de ellas de 4 carriles. A las 12,50 llegamos a Cartago, recorrimos 320 km. con muchísimos calor. Cartago es una pequeña ciudad de unos 120 mil habitantes, muy bonita, con mucho movimiento y mucho mas calor. Nos instalamos en la plaza de armas, punto de encuentro acordado con Carlos.  Aprovechamos para refrescarnos con un riquísimo jugo de mandarina y a disfrutar del bullicio humano. Aquí nos enteramos que Carlos tuvo un accidente  saliendo de Medellín, nada serio pero la moto quedo inhabilitada. Logramos hablar con Carlos y confirmar que él estaba bien, nos dio las indicaciones necesarias para poder llegar al hotel donde había planificado quedarnos este día. Salimos de Cartago a las 1,30 y recorrimos unos 40 km para llegar a la ciudad de Quimbaya en Quindío y que fue un asentamiento de un pueblo indígena de quien toma su nombre, los Quimbaya. Esta ciudad  ya es parte del eje cafetero y en donde existen unas casas de campo espectaculares, algunas de ellas convertidas en hoteles u hosterías para recibir a visitantes a esta hermosa zona de Colombia. Allí nos alojamos en el hotel de Patricia Barreneche, una de las tantas casas de campo convertidas en hoteles. Mágico el sitio, mágicas las vistas y gente especial. Día de poco recorrido, 350 km, pero muy gratificante, el paso rápido por las autopistas, la entrada a Cartago, jugo de mandarina como en pocos sitios y mucho colirio para los ojos.


La iglesia de Popayán



A las salida del hotel el Popayán

Caballos de coche en Popayán


Entrada a Quimbaya en Quindío

Nuestro hotel en el Quimbaya

Para los días de calor, casi siempre

No envidien

Patricia Barreneche, una anfitriona de película



Salimos a las 10 de la mañana del día 27 de julio para hacer un recorrido por nuestra cuenta por el eje cafetero, o por lo menos parte de el. Salimos vía Filandia en donde nos subimos a un mirador que permite ver en 360° todo el terreno circundante, sus muchos municipios y fértiles tierras. De allí nos dirigimos a Pereira, Manizales Medellín. En Manizales pudimos circular por sus puentes, uno atirantado y más espectacular, el helicoidal. Para entrar a Medellín decidimos subir por Fredonia y así evitar el trafico de la subida hacia Caldas. Con los paros mineros el trafico a estado muy complicado y esa subida que es de terror con tantos camiones, no es nada agradable. Perfecta decisión, desvío por la Pintada hacia Puente Iglesia vía Bolón Bolo y antes de eso desviarnos hacia Fredonia para luego empalmar con la entrada a Medellín en donde nos estaría esperando Carlos Medina, golpeado pero cumplido. Carreteras de montaña, angostas e intrincadas pero preciosas y con vistas alucinantes. Pequeños poblados, grandes sembradíos y un aire limpio pero con una aroma a campo como pocos sitios. Paramos como a las 4 de la tarde en Fredonia a comer algo, trabajo cada vez mas difícil ya que Diego se la pasa comiendo barras energéticas y no quiere comer de verdad, eso no va conmigo. El mejor sancocho de costillas de mi vida y sepan que he comido sancochos buenos, también unas ricas arepas con chorizo que me calleron con anillo al dedo. Ya los últimos kilómetros se nos hicieron pesados. Entramos a Medellín como a las 6 de la tarde y directo a la casa de Javier Ramírez, otro de los amigos de Diego en su paseo por el Dakar. Recorrido corto, unos 280 kilómetros, muchas paradas para disfrutar la geografía y tomar fotos.


Mirador de Filandia




Algunas vistas desde el mirador

Puente atirantado y helicoidal en Manizales

Allí estamos en el puente



El domingo 28 nos dedicamos a pasear por Medellín en la mañana, conocer su Metro y Cable Metro, el parque Arvi y en la tarde a conocer la piedra del Peñón de Guatapé, si es que a ese monolito de mas de 200 metros de altura y con mas de 700 escalones para subir a su cima se le puede llamar piedra. Pero que si vale la pena el viaje y la subida? pues si y si. La vista del lago que se forma por el embalse Guatapé no tiene ni nombre ni manera de describirla, les dejo unas fotos que hablan por si solas. Noche de domingo en casa de Javier Restrepo, otro amigo de Diego en su recorrido. Javier Junto con Juan Hoyos recorrieron casi toda Sur América en un jeep durante 9 mese, ese es una historia que ellos deberían contar, ojala lo hagan algún día. Linda noche, buena gente reunida recordando buenos tiempos, con buen trago y buena comida. Llegamos justo cuando la parrilla estuvo lista. Ya no hubo como regresar a la casa de Javier Ramírez, nos quedamos en la casa de Javier Restrepo.

Con Javier Ramírez y Cristina




La piedrita







Algunas vistas al embalse de Guatapé



Si cuentan bien, verán que son más de 700 peldaños
Ya en la casa de Javier Restrepo

Y se prendió la rumbita





Carlos, Javier, Cristina, Javier, Diego, yo, Daniel y Juan



El lunes nos dedicamos descansar de la rumbita de ayer y a las motos, llantas en la de Diego, nada especial en la mía. Pasamos la tarde con Carlos en sus quehaceres y en una cita medica por lo de su accidente, gracias a Dios todo bien, solo será cuestión de tiempo para que Carlos este listo para subirse a la moto de nuevo.

Martes 30 de julio, 6 de la mañana  y ya en camino para nuestro regreso a Quito. 1 hora y 45 minutos para salir de Medellín y hacer 75 km, eso les puede dar una idea de los complicada que es la vía de acceso a Medellín, curva tras curva y mucho trafico, en especial pesado. Nos paramos en la pintada a desayunar, a estas horas Diego aun no se ha comido ninguna barra y le es posible comer algo en serio. A las 8 y 20 salimos  de la Pintada vía Manizales, Pereira, Cali y con el propósito de llegar hasta Popayán. Apenas recorrimos unos kilómetros y sorpresa, para minero. hasta las 10 de la mañana sin movernos. Aquí los paros son negociados, tienen su horario y lo cumplen con precisión. Vía rápida casi sin paradas hasta Cali, bueno las afueras de Cali. Allí nos detuvimos a las 4 de la tarde para comer algo, yo por lo menos y fue cuando nos enteramos que en Cali estaban desarrollándose los Juegos Mundiales, estos juegos reúnen a muchas disciplinas que aun no se consideran deportes olímpicos. Difícil conseguir hotel con eventos como este, la ciudad llena de visitantes y comitivas de todo el mundo, al final la mas fácil, paramos a un motorizado y que nos guíe a los hoteles cercanos hasta conseguir una habitación, funciono. Rápido y barato, el motorizado, el hotel no. 420 km recorridos en casi 10 horas.

No queda otra, parados y otros acostados

Transito pesado por demás

Paradas que nunca faltan


Miércoles 31, salimos temprano de Cali y con el objetivo de llegar temprano a Ipiales para entrar al Santuario de Nuestra Señora de las Lajas. Llegamos a las 4 de la tarde, parada rápida a comer algo y de allí al Santuario. Un homenaje al emprendimiento, coraje y decisión de los hombres y me imagino que mujeres también, que construyeron este templo que une ambos lados de este pequeño cañón del río  Guáitara en Ipiales. Dicen que la Fe mueve montañas, en este lugar las modificaron. Salimos del Santuario como a las 5 de la tarde a hacer los tramites de salida de Colombia y entrada a Ecuador y continuar nuestro viaje a Quito. Un poco complicado el regreso, problemas de abastecimiento de combustible en la frontera, las gasolineras cierran a las 7 de la noche y no lo sabíamos. Bajamos la cuesta en neutro hasta el Juncal para ahorrar gasolina, llegamos con las justas. De aquí hasta Quito a ritmo lento, de noche siempre es mas complicado todo. Llegamos a las 11 y media después de recorrer 730 kilómetros en esta etapa y 2.520 en total. Fueron 7 días del frutas, conocimos lugares nuevos, nos divertimos siempre y hubo el reencuentro de un grupo que se forjo kilómetro a kilómetro en su recorrido durante el Dakar del 2013. Me alegro ser parte de esto.

Santuario de Nuestra Señora de Las Lajas


Gracias a todos por su apoyo y estimulo. Patricia, Carlos, los Javieres, gracias por su hospitalidad y amistad. A todas las personas anónimas que siempre se acerca a conversar y a hacernos saber de lo interesante de cada lugar o de lo que acontece en el momento.




11 de diciembre de 2012

TRONCAL AMAZONICA - ECUADOR 03-12-2012

Estimados amigos y amantes de las 2 ruedas y de la aventura, escribo nuevamente después de mucho tiempo para comentarles sobre lo acaecido desde el regreso al Ecuador luego de finalizar el viaje por Suramerica hasta esta fecha. Ha pasado mucho tiempo y no he escrito nada, la verdad que después de esa vuelta tocaba desligarse un tiempo de la moto. Eso no significa que no he estado viajando, aunque sea poco. Luego del mi regreso y de retomar mis labores en la ciudad de Quito me dedique a vender las motos, me refiero a la moto de mi amigo y compañero de viaje Arcangelo (Elito) Di Mella y la mía. La moto de Elito fue adquirida en Ecuador y al no poder llevarla de manera legal para Venezuela decidió venderla, cosa que hice y aproveche de vender la mía, ya había tomado la desicion de cambiar de moto este año. Mi primera intención era seguir andando en V Strom, pero debido a que en Suzuki Ecuador aun no tienen definido traer el modelo DL-650 con ABS, comencé a buscar alternativas que contaran con sistema ABS en los frenos y otros avances tecnologicos. La desicion final fue una Super Tenere 1200CC. Si bien la moto la compre usada, apenas tenia 4 mil kilómetros de recorrido y estaba bien equipada del año y aun en garantía. Fueron pocos los ajustes que tuve que hacerle, disminuir la altura cambiando las bieletas de la suspension trasera y bajando la altura en la barras delanteras, un extensor en el manubrio y cambiar el asiento original por uno mas bajo y los puños calefactados, con eso me quedo al pelo.

                       La nueva moto recién adquirida antes de mi viaje de Cuenca a Quito

               En la ruta Cuenca Riobamba, era verano, se puede notar por el color de la vegetacion
 
                Entre las nubes esta el esquivo Chimborazo, en este viaje tampoco se dejo ver

                                                         La primera iglesia del Ecuador


                                        En serio que es la primera iglesia, es de 1534
Ya he realizado algunos viajes cortos dentro de Ecuador, el primero fue el de traída desde Cuenca, sitio en donde la compre  hasta Quito. En este viaje de estreno recorrí unos 450 kilómetros. Luego fue una salida con desayuno con unos 200 kilómetros de recorrido, y el ultimo antes de hacer esta vuelta por la Troncal Amazónica, fue hasta la ciudad de Ipiales en Colombia para recoger unas piezas para la moto de mi amigo Diego Herrera con quien salgo con frecuencia. Este viaje nos tomo una día y recorrimos unos 650 kilómetros en total. Es decir que antes de este viaje por el Oriente Ecuatoriano ya le he hecho a la moto unos 1.500 kilómetros incluido los recorridos dentro de Quito ya que con frecuencia la uso para hacer mis diligencias de trabajo y movilizarme por la ciudad.


                       Una salida mañanera para desayunar en la vía a Puerto Quito
El viaje por el Oriente del Ecuador recorriendo la Troncal Amazónica lo veníamos pensando junto con Diego hace algún tiempo y la idea básica era salir de Quito por Papallacta para dirigirnos a la ciudad de Macas en la provincia de Morona Santiago, luego dirigirnos a Vilcabamba pasando por Zamora en la Provincia de Zamora Chinchipe, toda esta primera parte de ida seria recorriendo las carreteras de la Amazonia Ecuatoriana y el regreso después de salir de Vilcabamba los haríamos por la carretera de la sierra que une Loja con Quito pasando por Cuenca y Riobamba.
El día 3 de diciembre salimos de Quito a las 7,02 de la mañana y tuvimos mucha suerte ya que la idea era salir a las 6,45 para evitar el pico y placa, sistema implementado por el municipio para disminuir el numero de vehículos en la ciudad en las horas pico y que aplica por igual para las motos. Tanto la moto de Diego como la mía tienen día de parada el lunes. Para colmo cerca de mi casa esta ubicado un punto de control por el acceso a la ciudad desde la avenida Simón Bolívar, pasamos frente a los policías y creo que estando mas pendientes de los que entran a la ciudad no se dieron cuenta de nosotros y pasamos de largo hasta llegar al limite de control sin que nos detuvieran. Luego de sufrir el rigor del trafico por casi 40 minutos debido a que viajaba con la maletas laterales puestas pudimos llegar hasta el puente del rió Chiche y de allí en adelante ya pusimos buen ritmo de viaje. Iniciamos el ascenso por la cordillera y pronto ya estuvimos a casi 4.000 msnm y con frío, aprovechamos  para probar los puños calefactados que recién habíamos instalado en las motos. Nuestra primera parada la hicimos en Baeza para desayunar, hasta eso ya llevábamos unas 2 horas de recorrido y unos 110 kilómetros de recorrido. De  allí nuestro viaje nos llevo por El Tena y el Puyo hasta llegar a la ciudad de Macas. Hicimos algunas paradas para llenar combustible, admirar el paisaje y tomar fotografías. Llegamos a Macas a las 3 de la tarde después de haber recorrido 410 kilómetros, iniciando el viaje con frío y terminandolo con mucho calor por la humedad de la selva.

                  En la laguna Salve Faccha en Papallacta que provee de agua a Quito, a 3.850 msnm

                                                      En los alrededores de la laguna

                                                   Desayunando en la población de Baeza

              En el puente sobre el rió Napo. Se movía como trampolin con el paso de los camiones

                                            Con Robocop Herrera a la entrada de Macas

                         Robocop Herrera con los Macabeos. Así le dicen a la gente de Macas

              La iglesia de Macas. Aquí fue la ceremonia de beatificacion de Sor María Troncatti

                                           Los lugareños le quitaron el casco a Robocop

                                      Una vista de la ciudad desde lo alto de la iglesia

Macas es una Ciudad pequeña ubicada a unos 1.000 msnm, es la capital de la provincia de Morona Santiago, cuenta con un clima relativamente suave debido a su proximidad a la cordillera y debe su nombre a los indios Macas que habitaron esta región del país. Se caracteriza por su flora, fauna y ríos. Dentro de su gastronomía esta el Ayampaco, un envuelto de diferentes tipos de carnes en hojas de bijao, una planta de la selva, y que se asa en las brasas, el resultado es un rico plato caracterizado por la mezcla de los sabores de las carnes y las especias con las hojas del bijao, muy bueno. Otra particularidad de esta ciudad es el consumo del te de Guayusa, una planta nativa de estas selvas y que al igual que el café contiene cafeína y otros alcaloides. Existe una variación de esta bebida llamada guayusa con hueso, es una mezcla del te caliente del la guayusa con Punta o agua ardiente de caña. En la noche me tome una media jarra de este rico té, bueno por demás. Aprovechamos de conocer un poco de la ciudad que la semana pasada fue testigo de la ceremonia de beatificacion de Sor María Troncatti, una misionera Salesiana que dedico su vida a esta región del país y a los indios Shuar.


El día 4 de diciembre salimos de Macas a las 9 de la mañana después de pasearnos la ciudad por casi una hora hasta encontrar aceite sintético 15W40 para completar el aceite en la moto de Diego. El día de hoy teníamos previsto llegar a la ciudad de Vilcabamba para tomarnos el agua del valle de Vilcabamba para rejuvenecernos unos años, jajajajaja. La ruta nos llevo por las poblaciones Sucua, Logroño, Gral Leónidas Plaza, San Juan Bosco, Gualaquiza, Yantzaza, Cumbaratza y Zamora, esta ultima capital de la Provincia de Zamora Chinchipe. Si bien las carreteras en general están muy buenas, en esta existe un tramo de unos 15 kilómetros que aun están lastrados, esto sumado a que lo accidentado del terreno, las curvas que las hay por miles y el constante sube y bajar por las montañas, hacen que el recorrido sea lento y de poco rendimiento. Hicimos una parada en la ciudad de Loja para comernos una rica sesina de carne, especialidad de la zona. Llegamos a Vilcabamba a las 6,30 de la tarde cansados. Recorrimos 455 kilometros en unas 8 horas. Los paisajes que se pueden observar en este tramo son únicos, imaginense estar metido entre montañas llenas de vegetacion intocada, casi selva, solo la presencia de la carretera nos mantiene unidos a la realidad. A nuestra izquierda las altas montañas nos separan del Perú. Ríos caudalosos y con agua cristalina nos acompañaron casi todo el recorrido.


                                            En el estacionamiento del hotel en Macas

                     Algo de comida antes de salir a buscar el aceite para la moto

                                   Con algunos lugareños que se acercaron a saludar

       El sitio se llama Bella Unión, aquí se unen los dos ríos. No hubo quien nos dijera los nombres

                            Una pequeña draga minando después de la unión de los dos ríos

                                        Con Diego sobre el puente en Bella Unión

                         Robocop junto a los niños en el pintoresco cementerio de El Pangui
   
                                          Monumento a la orquídea en El Pangui

     Diego pidiendo monedas a la orilla de la carretera, la verdad es que estaba tomándose una cerveza

                                   Ya se chumo Diego, miren la cara de borracho

                             Detrás de nosotros un particular puente que parece que se cae

                                              En la entrada de la ciudad de Zamora

                                  El monumento al minero en la ciudad de Zamora

                              Nos encontramos con esta bonita cascada a la salida de Zamora

                                Me dí una lavada de cara en las frías aguas de la cascada


                                              Ya en Loja degustando una rica Sesina
El miércoles 5 de diciembre, que viva Quito, hoy están celebrando a todo dar a la capital del país. Salimos de Vilcabamba a eso de las 10,30 de la mañana luego de pasearnos por la plaza central de Vilcabamba. En nuestro recorrido pasamos de nuevo por Loja y de allí hasta Cuenca, un recorrido bastante corto de 265 kilometros. Este recorrido nos lleva en un ascenso continuo hasta las frías planicies del páramo, por momento con mucho frío y fuertes vientos. Pintorescas poblaciones a ambos lados de la vía que se quedaban atrás nuestro en la medida que avanzabamos hacia Cuenca. Las haciendas a la entrada de Cuenca son una historia aparte, piensen en haciendas a menos de 20 minutos de la ciudad, la verdad que vivir allí ha de ser mágico, con ese clima frío que no llega a molestar y paisajes por lo que muchos pagan para ver. Llegamos a Cuenca a las 2,30 de la tarde y luego de llenar los tanques de gasolina nos dirigimos a la calle de las Cascaritas, un plato que se sirve con el cuero crocante del chancho luego de que los han dorado a punta de soplete, así como leen, soplete y full candela, también le hicimos a la fritada, al sancocho y a los llapingachos. Nos instalamos en el Hotel Coronel, el mismo cuando pasamos Elito y yo cuando viajamos al Perú y donde me quede cuando vine a comprar la moto. Tuvimos tiempo para dar una vuelta por el centro de Cuenca antes del atardecer y en la noche nos fuimos a ver el Monologo Si Yo Fuera Presidente del cómico Ecuatoriano Alfredo Campo mas conocido como Juan Fran de la Foch, ya verdad que es de admirar a este tipo que puede imitar de manera perfecta a casi todos los políticos del país, le envidio como puede hablar de cuanto personaje de poder y como si nada.

              Aunque no lo crean, este señor tiene 102 años. Uno de los viejitos de Vilcabamba

                                                       La iglesia de Vilcabamba

                                             Una muy bien conservada casa colonial

                                  Una de las calles con vista al valle de Vilcabamba

                              Con el viejito de Vilcabamba en la fuente de la juventud

                                Pasándola bien en la plaza antes de iniciar el día de viaje

                        Bonitas construccion bien mantenidas en la población de Vilcabamba

                   No podían faltar los balcones de madera con las macetas de flores, lindo

                                     Preparándonos para salir hacia Loja y Cuenca

         Monumento que consagra a Loja como pionera en el desarrollo de las provincias amazónicas

                                     Parte del patrimonio arquitectónico de la ciudad

               La casa del amigo Chapico, sede de la gobernacion de la Provincia de Loja

                     La puerta de la ciudad de Loja, monumento emblemático de la ciudad

                                            Junto a Don Quijote y Sancho Panza

                        Un proyecto de generación eólica a la salida de Loja, vamos bien

                                                Con la turbinas eólicas al fondo

                      Como les dije, las cascaritas las hacen a punta de soplete, con gas subsidiado

                               Diego con su cascarita, no le alcanzo un plato. Hubo repituche

                                    Asegurándome que le quemen bien el cuero al chancho

Jueves 6 de diciembre, la gente en Quito debe estar chuchaqui, enguayabada, enratonada y cuanta palabra que defina la resaca después de la beber toda la noche. Hoy haremos el viaje de regreso hasta la casa. Salimos de Cuenca como a las 8,30 de la mañana y decidimos entrar a la Población de Chordeleg. Esta población se caracteriza por ser cuna de los mejores orfebres del país. Después de conocer algunas joyerías y comprar unos regalos regresamos a la vía principal, son unos 30 kilometros de entrada y otra cantidad igual de salida, y pusimos ritmo al viaje. Este tramo hasta la ciudad de Riobamba es muy bonito, encañonados espectacularmente profundos, montañas que parecen tapizadas con diferentes tonalidades de verde y vistas sin igual. Hicimos una parada obligada debido a un accidente de un bus que se salio de la vía en la madrugada y que a la 1 de la tarde estaban las grúas sacándolo del hueco en el que cayó. Gracias a Dios en este accidente no hubo perdidas humanas que lamentar. Hoy la naturaleza me hizo un regalo especial, he pasado por esta vía por los menos unas 20 veces y nunca logre ver al Taita Chimborazo despejado, solo ver este majestuoso coloso dormido justifica el viaje. Parada en María Diocelina para comernos algo en serio, caldo de gallina y papas con cuero, todo muy bueno para el colesterol, no olviden sumarle lo de ayer con las Cascaritas. Terminamos de comer a las 5 de la tarde y al salir del restaurante en Chimborazo nos regalo una vista de su cara del lado Este, día especial. Ya por la hora no paramos mas en nuestro regreso y terminanos llegando a Quito a las 8 de la noche. No acostumbramos conducir de noche, pero estando tan cerca de casa es imposible quedarse en la vía. Hoy recorrimos 523 kilometros.


       Este es el mismo toldo de la foto con Elito cuando estuvimos en Cuenca de salida para el Perú

                                                                La iglesia de Chordeleg


                      Observen este bello trabajo realizado en filigrana en plata, realmente bonito

                                                  En la Plaza de la población de Chordeleg

                                    Para que estemos claros, las joyas son las motos


                         Parados esperando que las grúas terminen el trabajo de sacar el bus

                                                                       Ya terminaron

                                                      Da vértigo ver por los desfiladeros


                                Ver la cámara es mejor que ver el fondo del valle

                                                        Por fin, el Chimborazo despejado

                     De verdad que esto es literalmente un regalo del cielo....... y de las nubes

    Un merecido almuerzo en el restaurante María Diocelina, aquí paramos en nuestra salida para Perú

                               Un regalo adicional, la otra cara del Chimborazo al atardecer

 Este viaje por la Troncal Amazónica sirvió para confirmar lo que ya sabemos, las vías de comunicación en el Ecuador están en su mejor momento de muchísimos años. Fueron 1.653 kilometros de carreteras bien asfaltadas o fundidas en hormigon armado, con perfecta señalizacion tanto horizontal como vertical, aunque en esta ultima faltaría un poco mas de informacion en cuanto a las distancias entre puntos. Esto además de facilitar la libre y segura movilizacion por todo el país, ayuda mucho en el desarrollo y crecimiento de las pequeñas y medianas poblaciones que se encuentran a las margenes de ellas. No existe razón para que no salgamos en masa a disfrutar de esta ventaja, sea en carro o en moto y cuando hablo de moto, puede hacerse cualquier recorrido por el país en cualquier moto y de cualquier cilindrada. Pareciera que las carreteras esta solo para motos de alta cilindrada y eso no es así. En mi viaje por Suramerica pude ver motos de 125CC circulando normalmente. Así que tomen sus motos y sus carros y salgan a disfrutar del paisaje de este maravilloso país que tenemos al alcance de nuestras manos.

Sera hasta una próxima oportunidad.