11 de diciembre de 2011

- Ushuaia-Isla Martillo 06 de diciembre 2011

Es el 6 de diciembre, hoy se celebra la fundación española de Quito y estoy de fiesta , es feriado y no voy a hacer nada, jajajajaja. Que viva Quito.

Este es el 10mo día en la ruta y estamos en Ushuaia, por fin hemos llegado. Ayer tuve muchas emociones encontradas, llegar a tu destino después de semejante travesía es como que ya se termino el viaje, pero aquí no termina nada. En la mente se percibe que ya llegaste al fin del camino y la emoción por ver ese lugar tan esperado desaparece y decae el animo, luego te das cuenta que no es el final, hay miles de sitios por descubrir aun y de golpe revives.

Voy a ser sincero, no me gusta Ushuaia como ciudad. Me la imaginaba mas sencilla, mas natural y pueblerina, menos ciudad. Resulta ser que existe un importante puerto enclavado casi en medio de la ciudad y con mucho movimiento, muy comercial, llena de tiendas y locales, al fin toda una gran ciudad con mucha agitación. Pero eso no cambia el significado para mi y de seguro para muchos que la visitan por la misma razón que yo, esta ciudad es la mas austral de las ciudades del mundo, es el fin del mundo, eso no cambia y esa es la razón que me trajo aquí. Esa sensación de estar en donde todo acaba es lo que atrae a tanta gente. Además de fin de mundo, esta lejos de verdad, como sera que para ir a Buenos Aires esta gente debe pegarse un viaje en avión de 3 horas y media, la otra opción es ir en moto, un poco más lenta. Jajajajajaja

Hoy vamos a salir a conocer algo de Ushuaia, de lo que realmente la hace atractiva. Vamos a conocer algunas de las rutas y paseos turísticos que existen. El tiempo no nos da para mucho así que elegimos hacer una navegación por el Canal Beagle y visitar una pinguinera en la Isla Martillo. Existen muchas otras opciones ahora que estamos en verano, pero no es posible hacerlas todas. Por demorados y por que Elito se enfrasco en resolver un tema de trabajo perdimos la posibilidad de hacer la navegación por el Beagle en la mañana y en la tarde ir a la isla Martillo, eso nos va a costar un día de itinerario.

Aprovechamos la mañana para dar una vuelta por la ciudad y ver algunas tiendas, para algo ha de servir tenerlas allí. Pasamos por el museo del presidio, casi nos dejar dento.

                           Una casa con techos para evitar la acumulación de nieve

                       No aparece Quito por ningún lado. Parece que nos quedaremos aquí

                                                             La Foto del viaje

                                                  Patio de uno de los museos

                                                   Tratando de rehabilitar al malandro

                                   El guardia mosca con los que intentan fugarse

Dimos por terminado nuestro paseo por la ciudad y nos dirigimos al lugar de salida para la pinguinera. Esta visita se hace dentro de la Estancia Haberton, la primera en instalarse en esta zona sobre una superficie de 20 mil hectáreas que el gobierno Argentino le regalo al reverendo Bridge, fundador de esta estancia por su trabajo con los aborígenes de la zona. El viaje toma algo mas de una hora, tiempo que aproveche para dormir y recuperar parte del sueño perdido. Al llegar me encontré en un lugar paradisiaco, de verdad que el sitio es bello, demasiado bello como dicen por allí unos compadres. Veanlo Uds. Desde el muelle de la estancia embarcamos en un bote de nos llevaría en unos 15 minutos a la isla Martillo a visitar a Happy Feet y su combo.

La pinguinera de isla Martillo es una colonia de mas de 3 mil parejas de pinguinos Magallánicos, unas 25 parejas de pinguinos de Papua y un pinguino rey que al parecer se perdió de su manada y se refugio aquí con estos pinguinos. La isla es un centro de investigación y trabajo con pinguinos.

                                                 Creanme, si estuve allí. La prueba

                                                       Muelle de la Estancia Haberton

                                                  La casa desde el muelle. Linda, no?

                                          Como sardinas en lata dentro del bote

                               Lo de pinguinera es en serio, pinguinos al por mayor

                                                   Epa loco, no nos dejes aquí

                                                                         Pinguinos

                                     Estos no son pinguinos, se colaron en la fiesta

                                                        Mas pinguinos. Los dos del fondo

                                                 Los dos del fondo ahora al frente.

                El verdadero Happy Feet, mírenlo arriba, el mas grande. El pinguino rey solitario

Regresamos a la estancia y pasamos por el museo de sitio que poseen allí y se especializa en el estudio de aves y mamíferos marinos, interesante.





                           


Terminamos la vista y una hora y pico de regreso a Ushuaia, antes de regresar al hotel aprovechamos de cenar. Esta noche como centolla o cangrejo de la nieves, va a estar buenisimo.







9 de diciembre de 2011

- Punta Arenas-Ushuaia 05 de diciembre 2011

Nuestro 9no día en la ruta, es el 5 de diciembre y estamos en Punta Arenas, hoy debemos llegar a Ushuaia. Estoy emocionado. Suena como si con eso llega a su fin el viaje, que ya se logro la meta y se acabo todo. No es así, la meta, el objetivo, es el viaje. Cada día hay un nuevo logro, un avance, pero nada marca el fin, ni siquiera el hacer la vuelta completa como esta planteada y llegar a Quito. Seguro que ese día nacen nuevos objetivos por haber logrado este objetivo.

Estoy preocupado por que hoy hacemos unos 150 kilómetros de ripio en la Isla Grande de Tierra del Fuego hasta llegar al paso fronterizo de San Sebastian. Nos han comentado que los vientos aquí son muy fuertes y puede ser peligroso al andar sobre el ripio.

Salimos a las 8,15 de la mañana del hostal y fuimos directo al embarcadero para cruzar el estrecho de Magallanes.  Ni bien llegamos  nos hicieron embarcar de primeros para colocar las motos al final del barco aprovechando un pequeño espacio. En poco minutos las motos estaban aseguradas, el barco lleno y las amarras sueltas. De repente, sin aviso y sin protesto estábamos navegando este mítico canal, buscado durante años por muchos navegantes y descubierto finalmente el 21 de octubre de 1520 por Hernando de Magallanes.

               Apenas estaba tomando esta foto cuando nos hicieron señas para embarcar de primeros

                     Uno de los marineros amarrando las motos, solo por seguridad

                                                         Partiendo del embarcadero

                                                            Así quedaron las motos acomodadas

                                            Zarpando para el cruce del estrecho

El paso toma 2 horas y 20 minutos y es muy tranquilo, aproveche parte de ese tiempo para avanzar con los detalles del blog. El barco llega a un puerto en la Isla Grande de Tierra del Fuego que sirve a la ciudad de Porvenir. Durante el viaje tuve la oportunidad de conversar con el Capitán de la nave, Pedro Flores quien gentilmente me invito al cuarto de mando. Allí tuvimos la oportunidad de ver la maniobra de entrada al puerto y atraque. Es increíble como este joven capitán maniobra con tanta facilidad el barco, pasa por un pequeño canal, apenas a unos metros de la playa para finalmente dar la vuelta y atracar en una ensenada protegida de los fuertes vientos.

                                                      Punta Arenas queda atrás


                              Las montañas nevadas del lado continental y el estrecho en medio

                                              Con el Capitán Pedro Flores. Muchas gracias

                                            Llegando a la Isla Grande de Tierra del Fuego

                      Maniobrando a través de una pequeña boca que comunica con el puerto

                                           Aquí se puede ver la pequeña boca de entrada

                     Listos para el giro con timón y contra rotación en los motores

           Miren lo cerca que pasa. Del otro lado existe un bajo, en verdad el paso es estrecho

                                 Perfecta maniobra, atracamos. Ahora a desembarcar

También tuvimos oportunidad de bajar al cuarto de maquinas gracias a la gentileza del motorista Anselmo Millalonco, con quien compartimos un rato dentro de esa área y luego con algunos otros compañeros. Pasamos un buen momento viendo como se trabaja en este espacio ruidoso y reducido.

                                           Anselmo en sus labores habituales

                                                                 Elito junto a Anselmo

                                               Tablero de control de los motores

                                                                   Tableros eléctricos

                                                                En la cocina del barco

                                                                  Área del comedor

Antes de dirigirnos a la población de Porvenir para iniciar el recorrido por el ripio, tome un pequeño tramo para llegar al faro que vimos a la llegada al puerto. No pude dejar pasar la oportunidad de hacer una fotografía con un faro de fondo, Elito decidió esperar en la entrada. Del puerto nos dirigimos a la pequeña población del Porvenir paso obligado en nuestro viaje al paso fronterizo. Bonita la población, bien ordenada y limpia, con una bella plaza de armas, esto es una norma en todas la ciudades y poblaciones en Chile.

                        Uno de los muchos faros que existen en el estrecho de Magallanes

                                                                Placa adosada al faro

                                               Cartel Junto ubicado frente al Faro

                                                   Una de la calles del Porvenir
 
                                 Monumento a lo pioneros que fundaron esta población

                               Monumento en la plaza de armas a los aborígenes de la zona

Salimos del Porvenir a la 1,15 en dirección a San Sebastian, nos tomo 2 horas y 30 minutos hacer los casi 150 kilómetros de ripio. Hemos estado de suerte, el recorrido fue mas fácil de lo pensado, todas las preocupaciones que teníamos sobre este trayecto quedaron en eso. El viento si bien fuerte, siempre estuvo a nuestra espalda, viento en popa diría el Capitán Flores, jajajajaja. No tuvimos los vientos laterales que empujan hacia un lado y pueden sacarnos de la huella de circulación. Al final todo tranquilo en especial para Elito que venia con un estres alto por tener que andar en estas circunstancias. El camino transcurre en buena parte con una linda vista hacia lo que seria el mar de Magallanes que hoy vuelve a ser azul, no se si lo comente, pero nuestra primera impresión de las aguas del estrecho en Punta Arenas fue muy triste, aguas grises y oscuras. Nada que ver con las aguas de hoy. Cuando no era mar lo que veíamos, eran las grandes extensiones de tierra con los famosos corderos magallánicos. Antes de hacer aduana de salida nos paramos en un restaurante en la vía a probar de este cordero.

                                     Vistas que conjugan el campo con el mar de Magallanes

                                                                    Foto de postal

                                                                 Otra bonita vista

                                  En el Hostal San Sebastian de lado Chileno

                      Cordero magallánico, puré de papas y ensalada, espectacular y merecido premio

                                                   Entrando a Argentina de nuevo

                                Uno de estos corderos fue el que nos sirvieron, jajajjaja

Hicimos los tramites de migración con la sorpresa que mi numero de pasaporte Venezolano coincide con el de un Argentino con prontuario judicial, casi me dejan tras las rejas. Un poco de técnica informática y pudieron levantar la restricción y fuera de la cárcel, jajajajaja. Viaje rápido sobre asfalto pasando por Rió Grande y de allí directo a Ushuaia. Llegamos a las 8,30 de la noche, si se puede llamar noche ya que aun el sol estaba brillando alto en el horizonte.

Al final hicimos 487 kilómetros con 150 de ripio. Hasta aquí tenemos hecho 13.097 kilómetros desde Quito. Mañana les cuento de la ciudad.

Me siento feliz y afortunado por estar aquí y no puedo mas que agradecer tantas bendiciones y suerte. Muchos quieren venir, pocos lo hacen.

                                     El lago Fagnano en la ruta a Ushuaia

                                           Las montañas nevadas aun nevadas

                          El paso Garibaldi en donde se inicia en descenso hasta Ushuaia

                                Ya en Ushuaia. Gracias a Dios. Foto tomada a las 8 de la noche